Rompiendo con la estética y las normas rígidas del clásico nace la danza contempoeránea. Como su nombre indica, ésta es siempre actual, contemporánea a su tiempo. Y a la vez, lo que su compositor o bailarín quiere que sea.
La danza contemporánea se desarrolla a finales del siglo XIX coincidiendo con aquella época, va rompiendo lo canones establecidos hasta el momento. Tiene tantas definiciones como bailarines, coreógrafos, alumnos o profesores que se haya dejado invadir por ella. Es una corriente libre, todo vale dentro de una estética. Muchos han sido sus representantes y algunos han creado escuela, entre ellos: Merce Cunningham, Limón, Martha Graham, Nacho Duato… Ya desde un comienzo difuso donde se nombraba a Maurice Bèjart o Isadora Duncan, no dejo a nadie indiferente.
A veces las fronteras entre disciplinas y dentro de la misma danza contemporánea se pierden. No se cierra en sí misma, no duda en fusionarse. El contemporáneo se sirve, cada vez más, de otras ramas artísticas, no sólo la música en cualquiera de sus registros, sino también, la fotografía, la pintura, el teatro, las nuevas tecnologías etc. Que en su conjugación con el contemporáneo hacen arte.
La fluidez, los cambios de peso y registro, los movimientos libres y continuo, el dejarse llevar, entrar dentro de uno mismo y del otro, la ruptura con el pensamiento, con los limites a parentes de nuestra mente, la expresión de cada emoción, la invasión inevitable y desbordante de los sentidos… caracterizan a la danza contemporánea.
Libre, lúdica y creativa, exige también una técnica que se define por el reconocimiento luego por el control de las leyes de la naturaleza: el espacio, el tiempo - la energía - la gravedad, elementos fundamentales. Disciplina del cuerpo y del espíritu, la danza contemporánea es colectiva y despierta la habilidad de escuchar a los demás, mientras la utilización de músicas variadas, para acompañarla, permite desarrollar una sensibilidad musical.
Es también un fabuloso camino de educación, y por su creatividad una puerta abierta hacia el autoconocimiento.
En el Estudio Magaña Mararte podrás disfrutar de estas clases. En ellas aprenderás su técnica, el uso de sus dimensiones, las distintas ramas que existen dentro de ella, la improvisación, el contact, el trabajo de expresión emocional a través del cuerpo, las habilidades para el trabajo coreográfico en conjunto o solitario, la escucha del compañero y de uno mismo…
Vamos a experimentar mucho, sobre todo en las clases de CONTE EXPERIMENTA, y te ofrecemos cursos intensivos y seminarios.
Se trabaja siempre por, para y a través de cada alumno, buscando sus recursos y explotando sus condiciones. La sabiduría está repartida, y queremos que nuestros alumnos alcancen sus objetivos disfrutando y viviendo la danza. Por ello, contamos con profesionales de distintas escuelas para la formación de un mismo bailarín.